El púgil estadounidense Timothy Bradley retuvo su corona de peso wélter avalada por la Organización Mundial de Boxeo (OMB), ayer, al noquear en el noveno asalto al aspirante y compatriota Brandon Ríos.
A lo largo del combate hubo mucho intercambio de golpes, pero el campeón siempre conectó los mejores y más potentes que hicieron que Ríos fuese perdiendo poder y fuerza hasta acabar dominado por el campeón, que mantuvo una gran estrategia desde el inicio bajo la dirección de su nuevo preparador Teddy Atlas.
Ríos no pudo igualar en técnica a Bradley, pero fue valiente al soportar el castigo del campeón durante los nueve asaltos que duró la pelea.
Bradley deja su marca en 33-1-1 con 13 nocauts y Ríos en 33-3-1 con 24 fuera de combate.