Brasil, ávido en recuperar el liderazgo perdido en el escalafón de la FIFA, debuta hoy jueves en la Copa Confederaciones ante el peligroso Camerún, en un partido con sabor a revancha y algo más.
El encuentro, una reedición del choque que Camerún le ganó a Brasil en los cuartos de final del último torneo olímpico, abre la pugna en el Grupo B del torneo, en cuya primera jornada también se enfrentarán Japón y Canadá, el campeón de la CONCACAF que vuelve a escena tras su fracaso en las eliminatorias para la Copa Mundial del 2002.
Los brasileños, que andan arrastrando la manta en las eliminatorias sudamericanas para el mundial y que vieron cómo Francia les arrebató hace poco su reinado de siete años en la clasificación de la FIFA, quieren aprovechar la copa como eslabón para alcanzar nuevamente la cima.
"Este torneo es mucho más importante de lo que la gente piensa", dijo el timonel brasileño Emerson Leao. "Podemos dar el paso para volver al primer lugar".