BRASIL, superó ayer 2-1 a Suiza en partido amistoso que se le complicó en la segunda mitad con el aluvión del equipo local.
El elenco sudamericano dominó totalmente el partido en la primera parte, logró adelantarse con goles de Luisao de cabeza y de Kaká tras un grave error de Zuberb Hler, pero las cosas cambiaron por completo en la segunda mitad, ya que los suizos terminaron acorralando a la canarinha en su área tras el gol de Maicon en propia puerta.
El partido mostró dos caras opuestas durante los noventa minutos. Dunga, que usó un pinganillo al estilo de Vanderlei Luxemburgo, probó de inicio una delantera muy joven formada por el ariete del Betis Rafael Sobis, junto a Robinho y Kaká, las perlas del Real Madrid y del Milan, respectivamente.
Por su parte, los suizos sólo lograron inquietar tímidamente a Helton a través de jugadas a balón parado. Brasil jugó a medio gas en todo momento, pero esto le fue suficiente para poner tierra de por medio antes del descanso.
Las pinceladas de calidad de Robinho dieron paso a las genialidades de Ronaldinho tras el descanso, pero su entrada coincidió con el resurgir del conjunto suizo, que se envalentonó tras recortar distancias por medio de un gol en propia puerta obra de Maicon, que se equivocó en la entrega al portero y de cabeza introdujo el balón en la red en el minuto 69.
Los últimos veinte minutos resultaron ser un tormento para los hombres de Dunga. El centrocampista suizo Barnetta personificó el cambio de actitud y de ritmo de su equipo y obligó al guardameta brasileño a lucirse en más de una ocasión.
Yakin, a escasos minutos para la conclusión del partido, tuvo en sus botas el empate gracias a un ajustado lanzamiento de falta que mandó fuera Helton, pero no pudo evitar que Brasil, con Dunga como técnico, siga invicto en el último partido de preparación del conjunto brasileño en 2006.
Holanda e Inglaterra igualaron a un gol en el Amsterdam Arena, donde el tanto de Wayne Rooney, que llevaba un año y tres días sin anotar con la selección inglesa, y el debut del joven Micah Richards fue lo único positivo del conjunto que dirige Steve McClaren, que no remonta el vuelo.
Después de empatar ante Macedonia y perder contra Croacia, en los encuentros de clasificación de la Eurocopa, McClaren necesitaba un resultado positivo para calmar el ambiente y a punto estuvo de lograrlo en Amsterdam, donde estuvo en ventaja durante una hora, pero Rafael van der Vaart se encargó de evitarlo, al lograr el empate en el minuto 86.
Los últimos veinte minutos resultaron ser un tormento para los hombres de Dunga.
Las selecciones de Italia y de Turquía firmaron un empate (1-1), en un partido amistoso, el último de ambos en el presente año 2006, que servía para homenajear al fallecido Giacinto Facchetti, y que sobre el terreno resultó insípido y sin ningún interés.
Brasil se mantiene como uno de los mejores del mundo.
Brasileños siguen con su racha ganadora
Después del Mundial los sudamericanos quieren conquistar a su público.