Se acabaron las comparaciones, los pronósticos y el mariscal de campo Drew Brees dijo estar viviendo un sueño después de haber conseguido con su equipo de los Saints de Nueva Orleans el título de la XLIV edición del Super Bowl al ganar 31 por 17 a los Colts de Indianápolis.
Ante los 74.059 espectadores que llenaron el Sun Life Stadium, de Miami, Brees, tras recibir el premio de Jugador Más Valioso (MVP) del partido, dijo que estaba viviendo un sueño y algo mucho mejor de lo que se había podido imaginar.
"Se acabó nuestra condición de equipo perdedor porque siempre tuvimos confianza en nosotros mismos, a una ciudad entera que nos apoyaba y tal vez a todo el país", declaró Brees, que empató la marca de más pases completados en un Super Bowl con 32, algo que había logrado antes Tom Brady, de los Patriots de Nueva Inglaterra.
Brees, que no estuvo activo en la primera mitad, en la segunda surgió con su mejor juego y superó por completo a la dura defensa de los Colts.
"Pensar que hace unos años la ciudad de Nueva Orleans quedó semidestruida por el agua que inundó sus calles y ahora que estemos celebrando un título de Super Bowl es un sueño mucho mayor del que me pude imaginar", destacó Brees, que completó 32 de 39 pases para 288 yardas y dos envíos de anotación.
Brees dijo que todo el equipo hizo una labor excepcional, que como han hecho durante la temporada regular, siempre surgió algún compañero que hizo la jugada decisiva para que el equipo pudiese conseguir la gran victoria. "Sorprendimos con la recuperación del balón al comienzo de la segunda parte, luego con la conversión de los dos puntos y la interceptación de Tracy Porter, como hizo ante los Vikings de Minnesota", explicó Brees. El título del Super Bowl les llega a los Saints cuatro años y medio después que el huracán Katrina azotó la ciudad de Nuevo Orleans.