El lanzador cubano de los Gigantes de San Francisco, Liván Hernández, aceptará un acuerdo para zanjar un caso en que se le acusa de agresión. El pelotero fue acusado de agresión con agravantes después de un incidente el 8 de enero con el propietario de un depósito que alquila.
La fiscal Erika Isidron dijo que se retirarán los cargos si Hernández asiste a clases de control del comportamiento, cumple 50 horas de servicios comunitarios y dona 500 dólares para fines de caridad.
David Wells estaba semi-borracho" el día que lanzó un juego perfecto con los Yanquis de Nueva York en 1998. En una autobiografía próxima a publicarse, el lanzador de los Yanquis relata que en la noche previa al partido participó de una fiesta con el elenco de actores de un popular programa de comedia de la televisión estadounidense. La fiesta terminó casi al amanecer del domingo, día que lanzó contra los Mellizos de Minnesota.
"Hasta el día de hoy, 15 hombres han lanzado un juego perfecto en la historia del béisbol"", dice Wells en el libro. "Solamente uno de esos hombres lo hizo semi-borracho, con los ojos rojos, un aliento terrible y una resaca monumental. Y ese soy yo".
David Cone abrirá su primer partido de la pretemporada con los Mets de Nueva York en un partido de entrenamiento hoy ante los Orioles de Baltimore en Fort Lauderdale.
El bateador designado de los Yanquis de Nueva York, Nick Johnson, se hará examinar su dolorida muñeca izquierda por un especialista. Johnson fue sometido a una resonancia magnética, una revisión de su hueso y una tomografía de la articulación la semana pasada. Todos los resultados resultaron negativos.
El dominicano Ricardo Rodríguez sigue batallando para ganarse un lugar entre los lanzadores abridores de los Indios de Cleveland. "Estoy trabajando en mi curva porque necesito ese lanzamiento como abridor. Me siento muy cómodo con mi bola rápida y mi cambio de velocidad, pero necesito otro lanzamiento"", señaló el miércoles Rodríguez. Hasta ahora, Rodríguez ha tenido una filosofía simple: lanzar fuerte y adentro.
"Siempre voy a lanzar adentro. Ese es mi estilo, peor ahora sé que una buena curva me ayudará aún más"", señaló el serpentinero, de 24 años.
Rodríguez, adquirido por los Dodgers en julio pasado como parte de un cambio que envió al relevista Paul Shuey a los Dodgers, ya tiene una amplia reputación de acercarles mucho la pelota a los bateadores.