Mientras la Asociación Nacional de Básquetbol (NBA) se prepara para una corta temporada de 50 juegos, los campeones en título Chicago Bulls comienzan a mover fichas para tratar de llevar nuevamente al rebaño sagrado al "Toro Mayor" de Michael Jordan.
Ahora que ya se resolvió satisfactoriamente el diferendo que mantuvo en ebullición a la NBA por casi seis meses, jugadores, aficionados, agentes y dueños de equipos están ansiosos por conocer si el astro de Chicago retornará a las canchas o se acogerá al retiro.
En buena medida Jordan es el principal aportador de los 2.000 millones de dólares de ganancia que genera la NBA en una temporada, y el impacto de su decisión podría repercutir en el futuro del nuevo acuerdo laboral alcanzado el jueves.
"Este hombre nos ha abierto las puertas a todos nosotros. El es un Jesús en zapatillas deportivas", dijo gráficamente Mitch Richmond, defensa de Washington.
Jordan ha guiado a los Bulls a seis títulos de la NBA en ocho años, pero en reiteradas ocasiones ha dicho que podría considerar su retiro en cualquier momento.
Más recientemente había afirmado que tomaría una decisión al respecto cuando se resolviera lo del "lockout".
"Michael necesita saber si las reglamentaciones están conformes a sus ideas", dijo su agente David Falk.
De permancer activo el salario de Jordan con los Bulls esta temporada sería de 34.9 millones de dólares, el más alto para cualquier deportista del mundo.
Tratando de satisfacer las exigencias de su astro, los Bulls contactaron al despedido Phil Jackson para ver si éste quería regresar al frente del equipo, pero el técnico dijo que prefería tomarse un descanso y entonces Chicago echo mano al poco conocido entrenador colegial Tim Floyd.
Antes de lanzarse al mercado libre a firmar a los 10 hombres que necesitan para esta temporada, los Bulls tienen que saber la respuesta de Jordan, pues de ella depende la cantidad de dinero para las futuras contrataciones.
"Primero tenemos que saber la respuesta de Michael y si él decide regresar entonces trataríamos de mantener unido al equipo para luchar por un séptimo título", dijo Floyd.
Pero Jordan quiere también que los Bulls ofrezcan un contrato más jugoso a su compañero y amigo Scottie Pippen, quien a sus 33 años se ha convertido en una de las piezas más codiciadas del mercado.
Pippen ha dicho que desea de los Bulls un contrato de cuatro años por un monto de 14 millones de dólares, con un incremento a 17.5 millones hasta el año 2002.
Pero la gerencia de Chicago tiene otro punto de vista con respecto a Pippen. La operación en la espalda que el alero de los Bulls sufrió al terminar la pasada temporada podría limitar su desempeño en los próximos años.
Entre los jugadores de los Bulls el regreso de Jordan es determinante para sus respectivas carreras.
El base Ron Harper, amigo personal de Jordan, cree que no hubiera brillado tanto de estar en otro equipo.
"Michael es el alma de los Bulls. Yo no se lo que va a hacer ni cual será su decisión, pero ahora está en las Bahamas pasando unas buenas vacaciones. Cualquier decisión que tome será lo mejor para su vida", declaró Harper.
Sin embargo, muchos piensan que ha llegado la hora de que Jordan diga adiós a las canchas.
A finales de la pasada campaña se le vio cansado y en los juegos de postemporada su desempeño fue irregular, aunque al final de cuenta se echó a los Bulls al hombro y los guió nuevamente al título.
El comisonado Stern rehusa predecir cual será el futuro de la NBA sin estrellas como Jordan, Larry Bird o Magic Johnson, verdaderas garantías de taquilla.
"Uno de estos días Michael Jordan se retirará. Eso es triste pero inevitable", dijo Stern.
La razón que podría impulsar a Jordan a anunciar su despedida es intrínsica al sistema de estrellas del deporte americano.
Pese a su leyenda, Jordan tiene que demostrar cada día que él sigue siendo el mejor jugador de básquetbol del mundo, el hombre al que no se le perdona un día malo y que diariamente tiene que probarse ante los demás.
La competencia es fuerte y como dijo Stern, "otros jugadores están ansiosos por colgarse ese cartel y probar que pueden dejar ganancias sustanciosas a la Liga".