El panameño Enrique Burgos Jr. vivió un año de ensueño con el Visalia Rawhide, sucursal Clase A Fuerte de los Diamondbacks de Arizona, tropa que perdió la final de la Liga de California ante el JetHawks Lancaster, de los Astros de Houston.
El “tirapiedras”, que el próximo 23 de noviembre cumplirá 24 años, fue el líder en juegos salvados de la liga con 29 rescates en 30 oportunidades. Su escolta fue Austin House, de la filial de los Atléticos, que sumó 19 blindajes de victorias.
Para la postemporada, Burgos lució más dominante que en la campaña regular, al salvar dos en dos oportunidades, ganó un partido, trabajó 5.1 episodios y registró un inmaculado porcentaje de carreras limpias permitidas de 0.00.
Burgos participó en 55 juegos en la regular con el Visalia, laboró en 54.2 capítulos y su marca fue de 3-3.
Mejoró su control
En su séptima temporada en las menores de Arizona, al parecer Burgos superó los problemas de descontrol en sus lanzamientos.
Este año ponchó a 83 y boleó a 26, el año pasado había guillotinado a 50 y le regaló el boleto a la inicial a 49, en la Clase A Media.
En el 2012, el derecho terminó con una relación de ponches y bases por bolas de 40-49, en Clase A Corta.
Durante la campaña del 2011, Burgos vio acción en la Rookie y Clase A Media, divisiones en las que se combinó para 47 chocolates y 33 transferencias.
El próximo año, Burgos, de 6’4” de estatura podría subir a Doble A.
Burgos Jr. es hijo del ex grandes ligas istmeño que lleva el mismo nombre, que luego de su retiro ha trabajado con los equipos mayor de Los Santos y Metro.