El gobernador de Texas, George Bush, aceptó anoche en Filadelfia su designación como candidato presidencial republicano a las elecciones presidenciales del 7 de noviembre en Estados Unidos.
"Estoy orgulloso de aceptar vuestra designación", declaró Bush ante la convención nacional republicana, que lo eligió como el candidato del partido a la Casa Blanca.
"Estoy orgulloso de tener a mi lado a Dick Cheney", el candidato a vicepresidente republicano, agregó Bush, ante una sala desbordante de entusiasmo, que había sido calentada antes por un fogoso discurso de su sobrino latino de 24 años, George "P" Bush.
En un discurso considerado el más importante de su vida, Bush, quien entró a la política hace seis años, criticó fuertemente a la administración demócrata Clinton-Gore, a la que acusó de haber causado una "lenta erosión del poderío de Estados Unidos", y de "su influencia".
"Esa administración tuvo su momento. Tuvieron su oportunidad. No ofrecieron liderazgo. Nosotros lo haremos", prometió Bush.