El presidente George W. Bush se reunió ayer con el presidente del gobierno español, José María Aznar, y al concluir sus conversaciones ambos prometieron cooperar en la lucha contra el terrorismo, pero dejaron sin resolver el futuro de los 14 sospechosos de Al Qaeda detenidos en España.
Aznar dijo que su gobierno consideraría la posibilidad de extraditarlos a Estados Unidos "sólo si Estados Unidos solicita la extradición".
Hasta el momento el gobierno de Aznar ha expresado oposición a dicha extradición porque se opone al proyecto de Bush de someter tales acusados a tribunales militares.
Bush mencionó los sospechosos cuando él y el dignatario visitante respondieron a preguntas de la prensa en un jardín de la Casa Blanca.
"Recientemente, España ha arrestado a miembros de Al Qaeda y ha compartido información acerca de esos miembros. Y eso ha representado una ayuda increíble", dijo Bush.
Agregó que Aznar "me ha asegurado que cooperará por todos los medios posibles con nuestro deseo mutuo de luchar contra el terror".
Por su parte, Aznar prometió más cooperación e intercambios de inteligencia con Estados Unidos, y dijo que España aportaría fuerzas militares si ello fuese necesario.
"El único destino que espera a los terroristas es la derrota", dijo Aznar.
Agregó que España respalda "todos los actos (de Washington) por descubrir y eliminar el terrorismo dondequiera que esté en el mundo".
Siguiendo una política consignada en la Convención Europea de Derechos Humanos, los países europeos suelen resistir la extradición de acusados que puedan enfrentar en otros países la pena de muerte. Para obtener la extradición, Estados Unidos suele prometer que los reos no serán ejecutados.
El gobierno de Bush no ha solicitado formalmente la extradición de los 14 sospechosos de Al Qaeda presuntamente vinculados a Osama bin Laden. Varios de ellos figuran, según se cree, entre los que dieron respaldo logístico a los aeropiratas del 11 de septiembre.
Bush firmó el mes pasado una orden que permite al Pentágono formar tribunales militares para juzgar a sospechosos de terrorismo que no sean ciudadanos estadounidenses. Abogados de la Casa Blanca dicen que tales procesos podrían realizarse en secreto fuera de Estados Unidos, para evitar represalias y proteger la identidad de los informantes. El gobierno español no acepta la naturaleza secreta de los juicios. El lunes, Bush dijo sobre su sesión con Aznar, que espera explicarle por qué tomó la decisión sobre los tribunales militares."Tiene sentido por razones de seguridad nacional", dijo Bush. "Tiene sentido para la protección de jurados potenciales, y tiene sentido para la seguridad nacional", agregó.
Previamente, tras una reunión con el secretario general de Naciones Unidas, Kofi Anna, Bush dijo que la comunidad internacional posee los recursos necesarios para alimentar la población hambrienta de Afganistán, pero que la inestabilidad de ese país dificulta la entrega de comestibles y medicinas.
"No hay duda de que tenemos una tarea prolongada por delante", dijo.