A seis meses de llegar al poder el presidente Alfonso Portillo, los guatemaltecos empezaron a pasarle la factura de las promesas de campaña incumplidas, especialmente en el campo de la inseguridad pública y del deterioro económico, según una encuesta de opinión.
Portillo llegó a la presidencia el pasado 14 de enero con el 68,32% de los votos, frente a un 31,68% de su oponente, el oficialista Oscar Berger, pero pasados 180 días, el 65% de los guatemaltecos desaprobó su gestión, contra sólo un 31% que la apoyó, según un sondeo de la empresa local Vox Latina.
Un 83% de los electores, según el estudio, piensa que Portillo ha incumplido sus promesas de campaña electoral, mientras que el 73% dijo que ya no le cree en sus ofrecimientos, discursos o propuestas.
Además, el 64% consideró que la situación económica es peor con el nuevo gobierno, el 58,2% cree que es más difícil encontrar empleo, el 54,1% asegura que la inseguridad se ha incrementado y el 48,7% considera que no hay transparencia gubernamental.
Atrás quedó la imagen de Portillo pregonando en plazas los tres pilares del derechista Frente Republicano Guatemalteco (FRG): Bienestar, Seguridasticia, y prometiendo cumplir los acuerdos de paz que pusieron fin a una guerra interna de 36 años (1960-96).