El campeón puertorriqueño Iván Calderón y el mexicano Jesús Iribe se vieron otra vez las caras ayer en Nueva York, en ruta a la pelea que sostendrán mañana en el Madison Square Garden, de la que cada uno asegura saldrá por la puerta ancha.
Calderón (33-0-1, seis por la vía rápida) aseguró que retendrá su corona minimosca, de las 108 libras, de la Organización Mundial de Boxeo (OMB) que defenderá por sexta oportunidad, esta vez frente al azteca (17-6-4, diez por nocaut).
La pelea de mañana será la segunda ocasión consecutiva en que el boricua sube al ring del Madison, el día antes del Desfile Puertorriqueño, y aseguró que su victoria será su regalo a sus compatriotas.