El defensor de los derechos civiles y predicador Jesse Jackson consideró ayer una acción colonizadora el bombardeo por parte de la Armada estadounidense de la isla municipio de Vieques.
También denunció el trato que reciben los opositores a la presencia militar en esta isla, como un intento por quebrantar el espíritu de su lucha.
En su séptimo viaje a Vieques, de 9,100 habitantes, Jackson afirmó que "bombardear a Vieques es un acto colonial" y "arrogante".
Informó que el secretario de Justicia John Ashcroft aceptó reunirse con él para escuchar sus aseveraciones de que el gobierno trata de intimidar a los arrestados por actos de desobediencia civil, incluyendo a su esposa Jacqueline, con la imposición de penas y fianzas excesivas.
Jackson tiene programado reunirse con líderes viequenses y recorrer el barrio de Luján, cuyos residentes alegan que ocurrió la mayor incidencia de casos de cáncer, que vinculan a las prácticas de la Armada, aunque no existen estudios científicos que confirmen esa versión.