El estado de Tabasco, en el sur de México, vivió ayer en un clima de tranquilidad una crucial jornada electoral, que se ha visto empañada por fuertes denuncias de fraude.
Más de un millón de tabasqueños están convocados a las urnas para elegir al nuevo gobernador estatal, a los diputados de 18 distritos nominales y a los alcaldes de sus 17 municipios, en unos comicios en los que el PRI se juega el poder que ocupó durante siete décadas.
Además, una victoria del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en Tabasco significaría un respiro para esta fuerza política, sumida en una profunda crisis desde su derrota electoral en los comicios presidenciales de julio pasado y la pérdida del gobierno de Chiapas un mes después.
Según los primeros informes oficiales, la jornada electoral se desarrolla en un clima de tranquilidad y se observa una gran afluencia de votantes, propiciada por la ausencia de lluvias, que en los últimos días azotaron a la región y dejaron a más de 40.000 personas afectadas.
Las elecciones de Tabasco han estado precedidas por fuertes denuncias de fraude por parte de la oposición, que acusa al PRI de hacer uso de "viejos vicios", como la compra del voto o el uso de recursos públicos, para favorecer a su candidato.
A pesar de que once aspirantes compiten hoy por el gobierno del estado, que actualmente está en manos del priísta Roberto Madrazo, sólo dos tienen posibilidades reales de ganar, según los sondeos preelectorales.
Las últimas encuestas efectuadas antes de los comicios conceden el 44 por ciento de la intención de voto al priísta Manuel Andrade, seguido por Raúl Ojeda, del centroizquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD), con el 36 por ciento.
En el momento de emitir su voto, el actual gobernador hizo un llamamiento a los tabasqueños a acudir a las urnas y destacó el ambiente de calma en el que se desarrolla la jornada.
"Yo espero que no haya problemas postelectorales porque la gente confía en que su voto sea respetado.Antes, la gente no iba a votar porque temía que no respetaran su voto pero, afortunadamente, el país está cambiando y la sociedad sabe que su voto cuenta para las decisiones del país", comentó Madrazo.