El secretario general de la Fifa, Jerome Valcke, dijo que cambiaría “algunas cosas” en la organización de la Copa Mundial, caracterizada por demoras en las obras y una agitación social que hacen temer por el éxito del torneo.
“Tal vez debimos haber involucrado al gobierno antes”, añadió el dirigente en alusión a los retrasos en las obras y a las manifestaciones por las grandes sumas que se está invirtiendo en el torneo mientras se ignoran problemas de infraestructura y servicios sociales, como aducen los detractores del gobierno.
Dijo que sería “inocente” pensar que no habrá protestas como las que se registraron durante la Copa Confederaciones.
Valcke además trató de tranquilizar a la gente respecto a los preparativos.
“No diría que no están listos, pero no han terminado”, explicó.