Integrantes del Movimiento de Trabajadores Rurales sin Tierra (MST) volvieron ayer a la hacienda de la familia del presidente brasileño Henrique Cardoso, en el Estado de Minas Gerais (sudeste) con intenciones de permanecer al menos diez días, según el coordinador del MST, Lucidio Ravanello.
Esta nueva ofensiva del MST busca la reanudación de las negociaciones con el gobierno y demanda un crédito de 2.000 reales por familia asentada para realizar la siembra de este año, y reiniciar los servicios de asistencia técnica a los asentamientos.