El partido entre Canadá, equipo que llegó a los cuartos de final invicto y vencedor del Grupo A, contra Honduras, segundo de la llave B, definirá el primer semifinalista de la décima edición de Copa Oro, choque que se disputará en Filadelfia.
Ninguno de los dos equipos sale como claro favorito, aunque Canadá ha mostrado un gran fútbol de conjunto, con buena defensa, y con un arma letal, el contraataque, lo cual le permitió ganar los partidos frente a Jamaica y El Salvador, ambos por 1-0, en la primera fase.
"Las dos selecciones llegamos en un buen momento de forma y pienso que el partido lo ganará aquel equipo que consiga marcar el primer gol", comentó Stephen Hart, seleccionador de Canadá, que no conoce la derrota desde que se hizo cargo del equipo el pasado mes de abril.
Canadá tiene el honor de haber sido, junto con México y Estados Unidos, el único equipo que ha ganado el título de la Copa Oro, tras coronarse campeón de la edición del 2000 después de ganar en la final a Colombia por 2-0 y ser la gran sorpresa de dicho certamen.
Ambos equipos se enfrentaron en la primera edición de la Copa Oro (1991) y Honduras, que jugó la final, ganó por 4-2 al país de la Hoja de Maple en la ronda de grupos, mientras que el conjunto canadiense tomó revancha de los catrachos en la Copa de 1996 con triunfo por 3-1, también en la primera fase del torneo.
"Creo que el pasado no cuenta cuando se llega a un partido de cuartos de final, lo único que tenemos que preocuparnos es de estar en plenitud de forma y con la confianza que podemos conseguir el triunfo", declaró Reinaldo Rueda, el entrenador colombiano que dirige a Honduras.
El cafetero insistió que la clave del partido será la de no descuidarse en defensa, intentar tener el mayor tiempo posible el control del balón y aprovechar las oportunidades que tenga de marcar, pues el que tome la ventaja inicial tendrá las mejores oportunidades de avanzar. "Ante un rival como Canadá no puedes desaprovechar las buenas oportunidades de marcar, porque con toda seguridad no serán muchas las que se presenten ante la excelente defensa que poseen. Como siempre, pensamos en la gran alegría que supondría un triunfo.