Saúl Álvarez no había tenido siquiera tiempo para celebrar su victoria sobre Miguel Cotto, cuando surgió el tema de Gennady "GGG' Golovkin. Golovkin observaba desde la primera fila y tuvo que agradarle lo que escuchó.
"Con todo el respeto, si quiere pelear ahora mismo, me pondré los guantes y pelearé con él", dijo Álvarez.
Los dos reyes del peso mediano podrían acabar enfrentándose en algún momento del año entrante, en una megapelea que podría hacer que muchos aficionados olviden el retiro de Floyd Mayweather Jr.
"Gennady Golovkin es un gran peleador y es mi amigo. Tengo respeto por él, pero si peleamos, va a ser en mi peso. Soy el campeón y no tengo que hacer lo que él quiera".
El tapatío puede darse el lujo de ser exigente, pero no por mucho tiempo. El título de las 160 libras que ganó al derrotar a Cotto viene con condiciones, como una pelea de unificación obligatoria con su compañero campeón de peso mediano que exige el Consejo Mundial de Boxeo (CMB).