Robinson Canó remolcó dos carreras al pegar un doble con la casa llena y los Marineros de Seattle blanquearon ayer a los Rays de Tampa Bay por segundo partido seguido, esta vez con pizarra de 3-0.
Cinco lanzadores de Seattle se combinaron para lanzar pelota de cinco imparables. Los Marineros ampliaron a 19 partidos su racha sin permitir carreras y ganaron por octava ocasión en nueve encuentros.
Los Rays han perdido 13 partidos de 14 y cargan sobre su espalda la peor foja de las Grandes Ligas en 24-41. La última vez que estuvieron 17 juegos por debajo de los .500 fue a fines de la temporada 2007, el último año en que se llamaron Devil Rays.
Canó pegó su destacado imparable durante una tercera entrada de tres carreras frente a David Price (4-6), que ponchó a 10 en ocho entradas de trabajo.