Dos muertos y por lo menos media centena de heridos de diferente consideración por balas, golpes y gases era el balance parcial de violentos y repetidos incidentes entre la gendarmería y manifestantes de la caótica ciudad argentina de Corrientes (norte), que protestan por salarios atrasados, según el canal de cable TN.
La doctora Silvia Lapertosa, subsecretaria de Salud provincial, declaró al canal de cable TN de Buenos Aires que los fallecidos son dos hombres de 18 y 24 años, por impactos de bala.
Más temprano el comandante del Escuadrón 48 de la Gendarmería (policía militarizada de fronteras) Jorge William, había indicado a la misma estación de televisión que había 4 gendarmes heridos, uno de ellos grave, y 7 civiles también alcanzados por golpes o balas.
La policía de la capital correntina se mantenía al margen de los choques, aparentemente en estado de rebeldía, según diversos testimonios transmitidos en directo desde la provincia por estaciones de televisión de Buenos Aires.
A parte de los salarios atrasados, hay trabajadores que aún no cobraron el medio aguinaldo (sueldo anual complementario) de 1998, denunció por el canal de cable TN el senador correntino Raúl Romero Feris.
Los incidentes se iniciaron y se propagaron cuando medio millar de gendarmes desalojó en forma violenta, por orden judicial, a centenas de personas que ocupaban el puente provincial General Belgrano.
A los gases y balas de goma de los gendarmes se opusieron en principio palos y piedras de los ocupantes. Posteriormente aparecieron los balazos, con denuncias cruzadas sobre quiénes disparaban.
Ese paso interprovincial con el vecino distrito del Chaco es un punto importante de vinculación de transportes de mercancías con los otros países del Mercosur (Brasil, Uruguay y Paraguay).
El juez federal de Resistencia (Chaco), Carlos Skidelsky, justificó ayer en declaraciones radiales la violenta represión de la Gendarmería ya que, en su opinión, la interrupción en el puente era un "delito continuado sobre una ruta nacional clave para el desenvolvimiento de la región y el transporte internacional".
El Gobierno nacional de la Alianza UCR-FREPASO que asumió el día 10, había designado anoche al socialdemócrata Ramón Mestre (ex gobernador de la provincia de Córdoba) como interventor federal de los tres poderes provinciales.
Hoy, el viceministro del Interior, Carlos Becerra, dijo a la prensa en Casa de Gobierno que Mestre tomaría su cargo en forma anticipada, ceremonia prevista para el próximo lunes.
A su vez, el interventor Mestre explicó hoy por radio Mitre el demorar hasta el lunes su traslado a la provincia porque -aseguró, usando una imágen folclórica- "no soy un guitarrista que toma la viola, comienza a pulsarla y va sacando las coplas".
Señaló que "soy un político serio que tengo que tener información (de) cómo es acabadamente la situación y, a partir de allí, diagramar algunas de las políticas que hacen falta desarrollar en forma inmediata y mediata".
Reconoció, no obstante, que en Corrientes se vive "una situación de caos" y advirtió que "ésto no es para improvisar, porque por encima de grupos que están en situaciones de conflicto y aquellos activistas que aprovechan estas circunstancias, la mayoría de la población está esperando que quien asuma la intervención sea una persona seria, responsable, que aporte soluciones".
Por su lado, el ministro de Economía, José Luis Machinea, adelantó ayer para tratar de calmar las aguas, que la semana próxima el Gobierno nacional enviará 30 millones de pesos a Corrientes para satisfacer las demandas más urgentes. Recordó que la provincia tiene 90 millones de pesos de déficit y una deuda cercana a los 1.500 millones".
Corrientes, con una población cercana a las 800 mil personas, estaba virtualmente acéfala de gobierno, tras la caída del que comandaba el Partido Nuevo (derecha, provincial).