El delantero argentino Gabriel Batistuta, cedido actualmente al Inter de Milán, sostiene que sus malas relaciones con el técnico Fabio Capello fue determinante de su salidad del Roma el pasado enero. "Capello me hizo jugar durante dos años y, en el tercero, me dejó en el banquillo", dijo Batistuta.
"Hubiera querido jugar mucho más, pero en el fútbol son así las cosas", dijo. "La Roma quería ganar, yo quería jugar. A veces las cosas no salen como se espera", agregó.