Las autoridades mexicanas anunciaron ayer la captura del cabecilla de los sicarios del cartel de las drogas de Tijuana, quien irónicamente se encontraba en una prisión de esa ciudad acusado de delitos no vinculados con las drogas. Humberto Rodríguez Bañuelos, alias "La Rana", se encontraba en una cárcel municipal por haber participado en un tiroteo en Tijuana, en la frontera con Estados Unidos.
Pero su verdadera identidad tardó en ser descubierta porque se sometió a una cirugía facial, perdió peso y se implantó pelo. "La Rana", un ex agente de la procuraduría general de justicia del norteño estado de Sinaloa, actuaba como jefe de asesinos del cartel de Tijuana, comandado por los hermanos Arellano Félix y conocido por sus ejecuciones y torturas, de acuerdo a la Procuraduría General de la República (PGR).