Las cárceles latinoamericanas son una bomba de tiempo y las condiciones de hacinamiento constituyen el principal problema de una "gravísima crisis" que se profundizará en el futuro inmediato, advirtió en Costa Rica un experto de Naciones Unidas.
"Mientras no se resuelvan los problemas de sobrepoblación y hacinamiento, son inútiles todos los esfuerzos que se realicen", dijo el martes Elías Carranza, director del Instituto Latinoamericano para la Prevención del Delito y el Tratamiento del Delincuente.
Todavía más grave, dijo el experto, es que el problema de la sobrepoblación y el hacinamiento en las cárceles de América Latina y el Caribe, lejos de disminuir se agravó durante los últimos 10 años.
En países como Argentina y Colombia, la población penal aumentó un promedio de 50 por ciento en la última década del Siglo XX, mientras que en Costa Rica se duplicó y pasó de 3.200 presos en 1992 a más de 6.000 en 1999.
La cantidad de presos por cada 100.000 habitantes también creció en el período señalado y en países como Perú pasó de 77 privados de libertad por cada 100.000 en 1992, a 107 por cada 100.000 en el registro de los últimos meses.
"Bolivia presenta un hacinamiento del 162 por ciento, el de Brasil es de 181 por ciento, y el de Colombia cercano al 139", señaló Carranza.
Con excepción de Venezuela, Ecuador y Jamaica, donde las medidas implementadas han rendido buenos resultados en los últimos años, la crisis es similar en todo América Latina y el Caribe, a pesar de los esfuerzos de los distintos gobiernos.