Para los aficionados de los Vigilantes de Texas, el villano de la película ayer en el estadio Ameriquest Field de Arlintong, fue el panameño Carlos Lee, quien fue abucheado en dos de sus turnos al bate por la afición local, que vio perder a su equipo ante los Indios de Cleveland por marcador de 11 por 6, en el último partido de los tejanos en casa durante esta campaña.
Lee fue culpado por los aficionados de permitir un jonrón de terreno a Grady Sizemore por el jardín izquierdo, aunque notas de AP ponderaron el esfuerzo.
Además de los primeros gross, hubo premios para los tres primeros netos, el primer eagle, closest to the pin, longest drive, entre otras sorpresas.