Franco Carraro, presidente de la Federación Italiana de Fútbol, dijo ayer jueves que no presentará cargos contra el árbitro ecuatoriano Byron Moreno, quien dirigió el partido en el que Corea del Sur eliminó a Italia en el Mundial de fútbol.
Franco había dicho en declaraciones al periódico Corriere dello Sport que Corea compró a Moreno"", por considerar que el arbitraje perjudicó intencionalmente a Italia. Carraro y parte de la selección italiana llegaron el jueves a Roma.