Todavía se dejan sentir, entre propios y extraños, comentarios positivos sobre el desenlace del Clásico Navidad que enfrentó a los mejores caballos nativos de 2 años, los cuales se espera protagonicen la temporada 2011.
Decimos propios y extraños porque hasta ayer todavía dos personas ajenas a los temas hípicos nos abordaron para comentarnos sobre el colorido de la carrera que, presumimos, vieron a través de los noticieros de televisión.
Como es sabido, la victoria fue para el potro Provenzzano, el cual hizo valer aquello de que tenía experiencia en la distancia de los 1400 metros como pocos de sus rivales de ese día. El hijo de Evaristo, que fue criado en el Haras El Águila, cumplió el recorrido de la competencia en 1.27.3, rematando a los punteros que habían echado 46.4 la media milla.
Si bien es cierto que Provenzzano fue el gran héroe de la carrera, tenemos que ser justos y resaltar la presentación de los tres equinos que lo escoltaron. Beach Boy terminó en una fuerte acometida para perder apenas por medio cuerpo, mientras que Centenial conservó el tercer lugar, luego de haber desembocado hacia recta final con ventaja y con aires de ganador. Muy cerca, en la cuarta posición, llegó D´Marcos, invicto hasta ese momento y que señaló el camino al pelotón hasta la última curva.
Los comentarios y reacciones sobre el desarrollo y resultado del Clásico Navidad confirman, una vez más, que los buenos espectáculos, las competencias parejas y los equinos de calidad son las mejores cartas de presentación para la hípica.