Un abogado de Augusto Pinochet dijo ayer que aún confía en ganar el proceso de desafuero del ex dictador, cuyo próximo capítulo será en la Corte Suprema y podría quedar zanjado este mes.
La corte de apelaciones de Santiago decidió el lunes por 13 votos contra nueve quitarle a Pinochet su fuero como senador vitalicio, exponiéndolo a posibles juicios por crímenes durante su dictadura, de 1973 a 1990.
"El fallo es muy débil en su argumentación", dijo Ricardo Rivadeneira, que defendió en abril a Pinochet ante el tribunal de apelaciones y quizás lo haga frente a la Corte Suprema.
El equipo legal del general retirado de 84 años dispone de cinco días para apelar ante el máximo tribunal. El plazo vence en la medianoche del sábado.
La Corte Suprema resolvería este mismo mes, dijo el presidente del tribunal, Hernán Alvarez.
"Si la defensa del senador Pinochet apela, la Corte Suprema tramitará el proceso con rapidez y creo que se podría resolver durante el mes de junio", declaró a periodistas.
Rivadeneira dijo que la defensa de Pinochet expondría ante la Corte Suprema algunos de los argumentos de los nueve jueces que se opusieron al desafuero.
"Es importante que haya quedado constancia, al menos para 11 magistrados, sobre la necesidad de nuevos exámenes médicos al senador Pinochet", dijo a periodistas.
La deteriorada salud del ex dictador fue una de las líneas de defensa ante la corte de apelaciones y promete serlo además ante la Suprema. Según Rivadeneira, su cliente está mal y jamás podrá recibir un "debido proceso".