El presidente chileno Ricardo Lagos dijo ayer que no le preocupa el caso Pinochet porque pertenece al pasado y su misión es encarar los problemas del futuro, y pidió al nuevo Congreso norteamericano que negocie por la vía rápida la incorporación de Chile al Tratado de Libre Comercio.
Lagos habló ayer en un desayuno de trabajo que le ofrecieron grupos de industriales norteamericanos, tras haber acudido ayer a la Asamblea General de la ONU durante la Cumbre del Milenio.
El mandatario, ante la pregunta de una periodista, comentó que el caso del general Augusto Pinochet es "producto del pasado y sí, es un tema divisivo, pero a mí no me preocupa porque mi tarea en encarar los problemas del futuro".
Agregó que la mayoría del pueblo chileno comparte esta actitud de mirar al futuro, aunque reconoció que hay sectores en los que el tema causa desazón y es un elemento de discordia.
Por otra parte, el mandatario chileno pidió al nuevo gobierno norteamericano que salga de los comicios del 7 de noviembre, así como al nuevo Congreso, que negocien por la vía rápida la incorporación de Chile al Tratado de Libre Comercio que integran México, Estados Unidos y Canadá, y afirmó que "será ésta la única forma en que Chile accederá a negociar un tratado de ese tipo".
En referencia al presupuesto chileno dijo que su gobierno introducirá un superávit estructural del 1% el próximo año.