El presidente cubano Fidel Castro inauguró en Cárdenas, donde reside el niño naufrago Elián González, un museo dedicado a la "batalla de ideas" y que cuenta con un salón donde se revive la odisea del pequeño en el lapso en que Cuba y el exilio radical en Miami se disputaron su custodia.
El edificio, construido a fines del Siglo XIX y que en su parte frontal luce la inscripción de Cuartel de Bomberos, fue remozado en su totalidad para albergar la exhibición, que comprende fotografías, estatuas y documentos de la "batalla ideológica" librada por la isla durante toda su historia.
Una de las cinco salas en que se dividió el edificio está dedicada a graficar los siete meses de la saga de Elían, desde el momento de su rescate en aguas del estrecho de la Florida hasta su retorno a La Habana, el 28 de junio de 2000, tras una prolongada batalla judicial en Estados Unidos.
Castro recorrió las instalaciones del museo junto a Elián, en una de las escasas ocasiones en que el niño de 7 años ha sido visto en una ceremonia pública, luego de que el gobierno de La Habana pidiera respetar la privacidad del pequeño y de sus familiares en Cuba.
La entrada al edificio está presidida por una estatua del héroe independentista José Martí, que con un brazo extendido parece señalar hacia la sala donde se expone la epopeya vivida por el balserito, quien a fines de 1999 sobrevivió al naufragio de una embarcación que salió en forma clandestina de Cuba hacia Estados Unidos.
En el hundimiento falleció su madre y otras 10 personas, mientras que Elián logró sobrevivir junto a dos cubanos que fueron rescatados de las aguas por pescadores. Fotografías, cartas, documentos, prendas de vestir de Sam Ciancio uno de los dos pescadores estadounidenses que recogieron al niño de las aguas del estrecho y una gran escultura que representa a Elián erigida en medio de la sala y que lleva por nombre "Dignidad", pueden observarse en la nueva exhibición.
La escultura muestra al pequeño en la actitud de arrojar de una de sus manos a un muñeco que imita al Superman de las historietas, en señal de desprecio a los juguetes que recibió de los exiliados anticastristas mientras permaneció en Miami, según los especialistas.
Los diferendos con Estados Unidos "vamos a tratar de resolverlos por la fuerza, pero no se equivoquen, no pensamos resolverlos por la fuerza de las armas, sino por la fuerza de las ideas", sostuvo Castro en un discurso pronunciado al explicar el porqué del nombre que lleva el "Museo a la Batalla de las Ideas".
El centro de exposición está ubicado en la zona colonial de esta ciudad, 150 km al este de La Habana, y a unos 100 metros de la escuela "Marcelo Salado", a la que asiste Elián.