La isla de Cuba, en conflicto con Estados Unidos durante más de cuatro décadas, "no lanzará la primera piedra" contra el nuevo presidente de Estados Unidos, George W. Bush, dijo ayer el presidente Fidel Castro durante una manifestación.
Castro, quien ha sobrevivido nueve presidencias de Estados Unidos desde su Revolución en 1959, agregó que La Habana se reservaría por ahora un juicio sobre Bush, pese a las señales de que su gobierno asumirá una posición más dura frente a Cuba.
"Aunque ninguna rectificación esperamos de esta administración, no nos apresuraremos en juzgarla de antemano", dijo Castro ante más de 300,000 cubanos reunidos en un mitin político pro gobierno en una pequeña localidad en las afueras de La Habana.