El presidente cubano, Fidel Castro, celebró con antelación su 75 cumpleaños en Venezuela ayer, con una visita a una región selvática que inspiró novelas y películas sobre dinosaurios prehistóricos.
El veterano líder, que cumple 75 años hoy, fue invitado por su huésped, el presidente Hugo Chávez, al Parque Nacional Canaima, situado en el sureste de Venezuela y uno de los más grandes del mundo con un área del tamaño de Bélgica.
Canaima ostenta la caída libre de agua más alta del mundo, el Salto Angel, y grandes formaciones rocosas que se levantan de la selva entre mesetas, planicies, valles y ríos.
Esta tierra antigua y exótica inspiró al novelista británico Sir Arthur Conan Doyle a escribir su historia de ciencia ficción "El Mundo Perdido". Publicada en 1912, cuenta acerca de una expedición hacia una remota meseta de la jungla sudamericana habitada por prehistóricas plantas y dinosaurios.
POSITIVOS RESULTADOS
Castro, calificó de "positivos" los resultados arrojados hasta ahora por el Acuerdo Integral de Cooperación, que suscribió el pasado octubre con su homólogo Chávez. "Pensamos que todo marcha muy bien. Hay programas que están un poquito atrasados, pero estamos muy felices", declaró, informó un comunicado del Palacio de Miraflores, la sede del Gobierno.
Castro detalló que revisó junto a Chávez el desempeño del convenio integral "hasta altas horas de la madrugada" de ayer, según la información oficial. "Siempre hay cosas nuevas en estas reuniones aunque se hable de lo mismo, pero lo importante es que los resultados fueron positivos", afirmó Castro en referencia al análisis que junto a Chávez hizo del desarrollo del Acuerdo Integral de Cooperación.
PRINCIPALES ALIADOS
Castro tiene en Chávez un importante aliado en América Latina al que muchos, entre ellos el propio mandatario cubano, ya ven como su heredero revolucionario. Chávez al igual que Castro no pierde oportunidad para culpar al llamado imperialismo norteamericano por la pobreza en la región. Cualquier encuentro entre ambos jefes de estado es una buena oportunidad para cantar, bromear y jugar al béisbol, un deporte que los apasiona y que jugaron muy bien en su juventud.
Chávez además, sostiene que Venezuela está destinada a navegar hacia el mismo "mar de la felicidad" que la isla comunista, aunque asegura no tener la intención de empujar a Venezuela hacia un régimen comunista, sino referirse a la asistencia que ambos países se pueden dar para superar los problemas que los agobian. Por ello no pierde oportunidad en estrechar lazos en los campos militar, sanitario, energético, agrícola y político con la isla caribeña.