El presidente Fidel Castro compartió ayer la primera fila de una manifestación infantil con el niño que fuera el centro de la más intensa campaña en Cuba en tiempos recientes: Elián González.
En primera fila Elián, de 7 años, apareció de la mano de su padre, Juan Miguel González, y el resto de los miembros de su familia, incluyendo su hermanastro Hianny, siendo la primera vez que se ve al chico en un acto desde el 6 de diciembre pasado, cuando el propio Castro asistió al séptimo cumpleaños del balserito.
Castro, como un cariñoso abuelo, cargó a Hianny y saludó y abrazó a Elián al final de una manifestación infantil, convocada por el cierre del llamado "Tercer Congreso Pioneril" o un foro organizado por la Organización de Pioneros José Martí, que agrupa a los chicos cubanos.
"Amamos y respetamos a Fidel, porque él ama y respeta a los niños", dijo Patricia Flechilla, una estudiante de 11 años, al leer al comienzo del acto una proclama declarando el cierre del foro infantil. A raíz del caso de Elián, el gobierno de La Habana lanzó una ambiciosa campaña ideológica llamada "batalla de ideas" y que busca la reafirmación de los valores del socialismo y la revolución en las más jóvenes generaciones.
Elián saltó a las primeras planas a fines de 1999, al sobrevivir el naufragio de la embarcación en la que salió de Cuba hacia Estados Unidos. Su madre murió en la travesía, y el chico se convirtió en el objeto de una amarga disputa entre sus parientes en Miami, que buscaban dejarlo en Estados Unidos, y su padre en Cuba, que reclamaba su regreso a la isla. Elián retornó el 28 de junio del 2000.