Vienen los carnavales, la fiesta del panameño, y tras cuatro días de jolgorio surge el béisbol mayor, con los mejores peloteros del patio.
Todo es una fiesta para recordar. Diez estadios distintos uno del otro. Tradiciones opuestas, folclor y mucho regionalismo acompañan a la pelota mayor.
Cuando Juan Berenguer firmaba para jugar pelota profesional con los Mets de Nueva York en 1975, ya sus zapatos habían recorrido los parques de pelota del béisbol juvenil panameño.
Jugador de la hueste coclesana en la juvenil, Berenguer se convierte en el primer pelotero panameño que llega a las Grandes Ligas, después de haber recibido el sello de los nacionales de la categoría de 17 y 18 años.
De allí, la larga lista de 25 peloteros que han desfilado en los juveniles, haciendo del torneo una vitrina para las organizaciones de Grandes Ligas.
Desde Juan Berenguer hasta Manny Acosta, pasando por Roberto Kelly, Carlos Lee, Bruce Chen, Manny Corpas y otros.
Es alegría, es fiesta. Levanten sus copas y brindemos. ¡Viva el béisbol!