El sueco Zlatan Ibrahimovic, con un tanto de penalti anotado ayer a los cinco minutos de juego, dio el triunfo al Milan en su visita al eterno rival, Inter (0-1), lo que devuelve el liderato al conjunto milanista, al término de la duodécima jornada liguera italiana.
El 273 derbi de la "Madonnina", en honor a la imagen de la virgen que corona la catedral de Milán, supuso el triunfo 106 milanista (95 lleva el Inter), y el tanto de la victoria llegó del lado de un "ex" de turno: en este caso de un Ibrahimovic que lo celebró alzando los brazos, olvidándose de su pasado interista.
Una pena máxima cometida sobre el propio Ibrahimovic de forma absurda por Marco Materazzi, que derribó al sueco.
Con un 0-1, y numerosas faltas, varias de ellas duras, el derbi se tornó en un vano intento ofensivo del Inter del técnico español Rafael Benítez ante un Milán a la espera, que supo cerrarse y, sobre todo, aprovecharse de la poca creatividad interista. Y ello pese a que Sneijder volvió del lado local.
Incluso el Milan pudo haber aumentado su ventaja, en la segunda mitad, en una acción de Clarence Seedorf, otro ex interista.
El Inter ni siquiera sacó beneficio de jugar la última hora en superioridad numérica, tras la expulsión del defensa milanista Abate. Pero es que pese a su empuje, apenas puso en aprietos al meta milanista Abbiati, ya que sus intentos ofensivos pecaron de ser demasiados centrales y ello facilitó la contención milanista.
Al final, el Milan se llevó el triunfo y el honor de la ciudad, vuelve al liderato, endosa a su "eterno rival" una derrota casera que no conocía desde hacía dos años y medio, y mete en problemas a un Rafael Benítez que aún sigue sin cuadrar al Inter.