Un grupo de aficionados del Milán, en los actos de celebración del triunfo del equipo en el Mundial de Clubes ante el argentino Boca Juniors, se presentaron en la sede del Inter, profiriendo gritos contra el Presidente.
La conclusión del Milán-Boca Juniors (4-2) produjo la lógica reacción de los seguidores milanistas que salieron a las calles milanesas para festejar el título mundial de clubes.
Centenares de aficionados recorrieron, con banderas y objetos milanistas, las calles más céntricas de Milán.
En el trayecto, los seguidores del Milán se detuvieron ante la sede del Inter y profiriendo gritos e insultos contra Massimo Moratti, presidente interista, y el técnico Roberto Mancini.