El Celta de Vigo español superó en todas las facetas al Slavia de Praga checo y se hizo merecedor de un resultado que lo confirma como candidato a estar con los grandes de Europa dentro de quince días.
Los locales salieron con todas las ganas del mundo dispuestos a obtener pronto fruto de sus acciones. Enseguida quedó claro el punto flaco de los checos en defensa con las frecuentes llegadas de Sylvinho por su banda.
No obstante, los primeros remates de cierta claridad fueron mal dirigidos y el guardameta Radek Cerny salvó el peligro sólo con buena colocación.