El Celtic rentabilizó su salida al campo del Livingston, último de la tabla, para alimentar su autoridad en la Liga de Escocia y acrecentar las miserias de su rival, condenado a ser colista.
Un tanto de Maciej Zurawski tras el descanso y el postrero de Shaun Maloney, de penalti, en el arranque de la segunda mitad, ejecutaron los trazos de un encuentro de tránsito para el líder.