Los jugadores de los Celtics de Boston no asimilaron bien la derrota sufrida en el tiempo de prórroga por 109-110 ante Los Ángeles Lakers, la segunda consecutiva esta temporada, y esta vez señalaron a los árbitros como los culpables.
El jugador más afectado por la actuación arbitral fue Ray Allen, quien aseguró, después de concluir el partido, que Derek Fisher lo estuvo empujando todo el tiempo en la última acción, inclusive cuanto tiró a canasta.
"No tengo ninguna duda, fue falta de principio a fin, me empujó hasta cuando hice el tiro a canasta", declaró Allen. "Lo más increíble es que expulsan a Kevin Garnett con la sexta cuando faltaban 4:22 minutos por hacer menos contacto que lo que sucedió conmigo".
Por su parte, el alero Paul Pierce, que aportó 21 puntos para ser junto con Allen (22) los máximos encestadores de los Celtics, dijo que no había que pensar que la derrota era el fin del mundo.
"Todavía queda mucha temporada y nuestros objetivos son los mismos, nada ha cambiado", comentó Pierce. "Ellos tienen 2-0, y eso nos debe motivar más si en las Finales de la NBA nos volvemos a encontrar".
Pierce dijo que no tendría ningún problema en enfrentarse de nuevo a los Lakers en las finales, pero quedaba todavía mucho tiempo hasta junio.
Lamar Odom.
Anotó dos tiros libres de personal que permitieron a los Lakers ganar 109-110 a los Celtics.
Bryant con 26 puntos lideró a los Lakers, pero falló 19 de los 29 tiros que hizo.