La figura del mariscal de campo de los Colts de Indianápolis, Peyton Manning, se ha convertido ya en el centro de atención de la cuadragésima cuarta edición del Super Bowl, tanto por el protagonismo dentro de su propio equipo como por ser el gran obstáculo que deberán superar los Saints de Nueva Orleans.
La llegada al Super Bowl de los dos mejores equipos que hubo durante la temporada regular en la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL) es lo soñado por todos los aficionados y más cuando en uno de ellos se encuentra el ganador de cuatro premios de Jugador Más Valioso (MVP) de la competición.
Manning, la figura dominante de la NFL, ha mostrado con su juego lo fácil que es dirigir las acciones de un equipo para que además se convierta en ganador. Pero cuando el domingo se enfrente a los Saints será algo muy especial para él y su familia.