El español Cesc Fábregas se confirmó ayer como el líder que necesita el Arsenal al anotar el gol de la victoria de su equipo en una jornada en la que el Chelsea se colocó líder en solitario mientras el Liverpool de Rafa Benítez se sitúa tercero después de solventar con facilidad su visita a Sunderland (0-2).
A pesar del buen fútbol desplegado por el Arsenal en el Emirates Stadium el choque contra el líder de la liga pintaba tablas después de que Kasper Schmeichel, portero del City, evitara una y otra vez las acometidas de los Gunners.
El hermano del mítico portero danés detuvo un penalti lanzado por el holandés Robbie van Persie.
Pero a diez minutos del final Alexander Hleb cedía un balón a Cesc, que el español fusilaba en la red de Schmeichel.