"El continuar en el Marathón depende de la institución, si le gustó mí trabajo en en la actual temporada", dijo "El Caballo de Hierro", mote de Torres en Honduras.
Añadió que las cosas también dependía del "cuerpo técnico que encabeza el mexicano Alfonso Rendón, sobre su labor con el club".
El contrato del panameño con el Marathón era por una temporada , pero él mismo manifestó vía telefónica desde Honduras que desea seguir con este equipo.
Marathón jugaba anoche el partido de vuelta de las semifinales del balompié "catracho" ante el Victoria en Ceiba.
El juego de ida fue ganado por el plantel Marathón de Torres por anotación de 2-1, en San Pedro Sula.
Hasta ahora los pronunciamientos del presidente electo Martín Torrijos Espino, antes y después del triunfo, han hecho evidente su intención de poner en marcha un programa para transformar este país. Seguramente se podrá, si considera los elementos antes señalados. Una lección especial, en ese sentido, se desprende de la tragedia de la alianza de gobierno, Visión de País, cuyos partidos integrantes, una vez han pasado los comicios han corrido a hacer correcciones, y a hablar de mayor democracia interna, lo que implica necesariamente una modernización de sus normas.
Se diría que han comprendido que de no hacerlo cercenarían sus propias posibilidades de incidencia e influencia en la actividad política nacional.
Esa democracia interna es un componente básico en toda sociedad que madura, y que cada vez que se ha tratado de obviar ha producido estruendosas catástrofes políticas. Muchos mitos parecen haber sucumbido el pasado dos de mayo. Nuevos reagrupamientos se presentaron en la escena, y un nuevo discurso político va cobrando hegemonía.
La preocupación por la solución a los principales problemas sociales, el perfeccionamiento de la democracia, la transparencia en la gestión pública, el debate libre de prejuicios y la consolidación de las instituciones, entre otros puntos, integran una agenda a la cual la mayoría de los panameños prestan su atención.
Fue, por ejemplo, lo que la dirección de campaña del expresidente Guillermo Endara entendió en el curso del torneo electoral, y lo que, a vistas está, le rindió muy buenos resultados.
Pese a su procedencia política, el proyecto Endara comprendió que las viejas consignas de los años 80 no palpitaban en lo más sentido del electorado, que hay panameños con urgencias por encima de las manifestadas en el pasado, y que respondieron premiándolo con un segundo lugar en la contienda.
Una posición que hace prever las elecciones del 2009 como un torneo intrincado, dada la manera como se ha potenciado el partido Solidaridad y las inclinaciones evidenciadas esta semana por el banquero Alberto Vallarino y el grupo que apoyó su nómina en 1999.
La clase política debe comprender que estamos ante un electorado exige un nuevo discurso, ofertas específicas, y delinea lo que hemos llamado una nueva calidad de votantes, menos manipulable y con demandas específicas.
Intentar lo contrario es abocarse a resultados adversos.
Una posibilidad donde la fiscalización que ejercen los medios de comunicación sobre la vida del país puede servir de aliado decisivo. En la Patria Nueva sería positivo valorar antes que cuestionar, el papel de los medios, la crítica de los periodistas, la colaboración del Estado con los mismos.