- 23 de mayo de 2012 es la fecha en la que Chandler fue contratado, cuatro años, por los Patriotas.
- 2008 fue el año en el que “Bones” Jones debutó en el Ultimate Fighting Championship.
Dos grandes estrellas del deporte actual podrían colisionar dentro de un octágono para luego realizar un acto de caridad.
Resulta que Chandler Jones, a la defensiva de los Patriotas de Nueva Inglaterra, estaría dispuesto a pelear con su hermano Jon, alias “Bones”, campeón de la categoría semicompleta del Ultimate Fighting Championship (UFC).

De acuerdo con el portal TMZ.com, Chandler, actual campeón de la NFL, sostuvo que “de niños solíamos pelear todo el tiempo mi hermano y yo, y estoy convencido que lo puedo vencer”.
“Soy mucho más grande que él”, declaró Chandler al sitio.
Los hermanos de Arthur Jones, ala defensiva de los Indianapolis Colts, catalogaron la idea de pelear como una acción “divertida”.
“Será divertido si armamos una pelea de un asalto por caridad”, dijo Chandler al portal. “Eso sería divertido. Si gano, él tendría que donar a una fundación que yo elija y viceversa”.
De llegar a un acuerdo familiar, Chandler, quien mide 6’5” y pesa 265 libras, chocaría con “Bones” Jones, quien tiene un récord de 21 peleas ganadas y solo 1 derrota, además de ser un especialista en lucha, jiu- jitsu y muay thai, que mide 6’4” y pesa 205 libras.
Una familia ganadora
No hay duda de que los Jones son de otro planeta, puesto que los tres se destacan como grandes atletas en sus respectivas disciplinas, pero muchos se preguntarán: ¿y quién es el mejor?
Todo indica que “Jones ha sido el más dominante en su deporte y Chandler reconoce que “Jon pudo haber llegado a la NFL, pero yo nunca pudiese haber peleado en la UFC”, según aportes de medios internacionales.
Arthur, quien ganó el Super Bowl con los Ravens hace dos años, dice que él le ganaría en una pelea de lucha libre a “Bones”, pero hay que tomar en cuenta que es 130 libras más pesado.
En tanto, Chandler escribió su nombre con tinta dorada en el libro de los ganadores cuando se coronó campeón del Super Bowl XLIX con los Patriotas de Nueva Inglaterra, quienes derrotaron a los Seahawks Seattle por marcador de 28-24.