El presidente Hugo Chávez dijo ayer que el gobierno ya tiene "bajo control" la crisis generada por las fuertes lluvias, que obligaron al mandatario a declarar el miércoles la emergencia en la capital venezolana y nueve estados del país.
El mandatario dijo en rueda de prensa que "la crisis ya fue dominada", y que la situación generada por las precipitaciones de los últimos ocho días está "bajo control" debido a que los pronósticos meteorológicos tienden a mejorar.
Chávez dijo que la declaración de emergencia se mantendrá en la capital venezolana y los estados Zulia, Vargas, Mérida, Falcón, Miranda, Carabobo, Trujillo, Aragua y Sucre "para incrementar el alerta y el trabajo coordinado" de los cuerpos de salvamento y las fuerzas armadas.
El presidente agregó, minutos antes de partir rumbo a Panamá, que dependiendo de la evolución de la crisis generada por las lluvias el gobierno podría extender la declaración de emergencia hasta finales de este mes o diciembre.
Unas 7,500 personas fueron desalojadas de sus casas a consecuencia de la crecida de los ríos y el derrumbe de montañas.
El gobierno habilitó ocho refugios, entre ellos el fuerte militar Tiuna, ubicado en Caracas, para recibir temporalmente a parte de los nuevos damnificados y afectados.
El Ministerio de Defensa envió ayer al estado costero de Vargas, que ha sido uno de los más afectados por las intensas precipitaciones, seis helicópteros, una avión militar y un buque de marina para alojar a unas 3,000 personas en prevención de cualquier emergencia que amerite un desalojo inmediato del estado.
Chávez informó que a partir de ayer el gobierno puso a la disposición de los gobernadores de los estados declarados en emergencia unos 25,8 millones de dólares para atender a los damnificados y reparar las vías que fueron destruidas por los deslaves.
El director de Defensa Civil Angel Rangel señaló ayer que la situación en los estados centrales de Aragua, Falcón y Carabobo no era de emergencia, pero sostuvo que el gobierno se mantendrá en alerta debido a que las precipitaciones que se han previsto para la zona podrían complicar la situación.