El presidente electo de Venezuela, Hugo Chávez, reiteró ayer que convocará a referéndum para convocar una asamblea constituyente, que podría cerrar el Congreso, aunque tenga oposición del legislativo. "El referéndum va, eso no lo para nadie", afirmó Chávez a su regreso de una maratónica gira de una semana a Europa, Canadá y Cuba, cuando aseguró que "voy a ordenar un referéndum: no queda otro camino".
"No hay marcha atrás. Los que pretendan, valiéndose de artimañas, artilugios, brujerías o lo que sea, oponerse a este proceso, serán derrotados de la manera más contundente y hermosa que se recuerde", subrayó Chávez, que asumirá el poder el 2 de febrero.
El presidente electo se comprometió a convocar al referéndum que debe validar la creación de la constituyente el próximo 15 de febrero en la sureña y selvática Ciudad Bolívar.
La creación de una asamblea constituyente es el pilar del programa de Chávez y también el centro del debate político, ante la posibilidad de que sea una vía para destituir el Congreso, reestructurar el poder judicial y hasta variar el mandato ejecutivo.
La oposición sostiene contra Chávez que el presidente no puede convocar a un referéndum popular, porque esta figura no está en la actual Constitución, mientras que el presidente electo asegura que cuenta con apoyo popular para llevar adelante su proyecto.
Si el Congreso se colocara en el lado de la ilegalidad, debería ser destituido, sugirió Chávez en un agresivo mensaje en el que criticó a las cúpulas políticas tradicionales, acusándolas de oponerse a su proyecto.
"Los que han financiado la corrupción, los que han financiado campañas electorales multimillonarias, partidos políticos y hasta quince planes Marshall, dicen que no se puede financiar" el referéndum popular, denunció Chávez, y se ofreció a salir a la calle a buscar dinero para su proyecto. Finalmente, se refirió a la actual Constitución "de 1961, que prácticamente es letra muerta" porque no se cumple y afirmó que cuando asumala Presidencia jurará su cargo sobre esa Constitución y "sobre la poca vida que le queda".
Chávez, líder del alzamiento militar del 4 de febrero de 1992, de 44 años, ganó la presidencia apoyado por una coalición de izquierda.