El presidente venezolano, Hugo Chávez, juramentó ayer a cinco de los seis nuevos ministros que sustituyen a los que dimitieron la semana pasada para lanzarse como candidatos a la Asamblea Constituyente que será elegida el 25 de julio próximo.
Como ministro de la Secretaría de la Presidencia juró su cargo el general Lucas Rincón, de 49 años, que era jefe de la Casa Militar, la guardia de seguridad presidencial, en sustitución del periodista Alfredo Peña. Al frente del ministerio de Transporte y Desarrollo urbano, que próximamente se denominará de Infraestructura, prestó juramento el ingeniero Julio Montes, de 48 años, en reemplazo del ex teniente coronel de la Fuerza Aérea Luis Reyes.
Para ocupar la cartera de Trabajo fue juramentado Lino Martínez, de 67 años, un abogado laborista que sucede en el cargo al dirigente socialista Leopoldo Puchi.
En la vacante dejada por la indígena Atala Uriana como ministra del Ambiente juró el geógrafo Jesús Pérez, mientras que el agrónomo y profesor universitario Juan Jesús Montilla es el nuevo titular de Agricultura, en sustitución del ganadero Alejandro Riera.
Además, y en reemplazo del veterano dirigente comunista Luis Miquilena, Chávez nombró ministro del Interior y Justicia a Ignacio Arcaya, de 60 años y actual embajador de Venezuela en la ONU, quien tiene previsto llegar al país procedente de Nueva York en las próximas horas.
Hugo Chávez, que ayer viaja a la ciudad colombiana de Cartagena de Indias para asistir al XI Consejo Presidencial Andino, saludó en otro acto a seis militares, tres mayores y tres capitanes, que pasaron a retiro para presentarse como aspirantes del oficialismo a la Asamblea.
El mandatario hizo un reconocimiento al "esfuerzo y sacrificio" de los oficiales que pidieron la baja y dijo que "no tengo duda de su entrega" al ir enumerando las "capacidades" de cada uno de ellos.
Chávez, quien se trasladó al Regimiento de la Guardia de Honor, ubicado frente al palacio de Miraflores, sede del Gobierno, calificó a los oficiales que pasan a retiro de "verdaderos héroes anónimos" de la "lucha grande" del país.
El gobernante ha dicho que se desprende de sus ministros de confianza y "hombres y mujeres fundamentales" para que ganen la "batalla" por la Asamblea Constituyente con la que pretende hacer la reforma política y la revolución "en paz y democrática".
"Vayan a la batalla a triunfar, se prohibe perder porque en sus manos y en las del pueblo está el futuro del país", dijo Chávez a los seis militares que pasaron a retiro.