El presidente Hugo Chávez aseguró hoy que modificará la constitución para extender su mandato a 10 años y permitir la participación política de los militares.
"Aunque chillen en el Congreso, yo aspiro a gobernar por 10 años porque me importa Venezuela. Hasta que el país como un barco vaya con buen tiempo me iré", dijo Chávez durante un acto en la Academia Militar. "En el año 2009 entregaré el gobierno, y un poco menos si la Constituyente lo quiere".
El presidente, quien asumió el poder hace dos meses, está convocando para julio una Asamblea Constituyente que creará una nueva constitución y reestructurará el congreso y el poder judicial.
La actual constitución, vigente desde 1961, prevé un período máximo de cinco años de mandato para los presidentes.
El presidente expresó, durante un discurso que se prolongó por más de dos horas, que transformará las leyes y la constitución para que los militares intervengan en la política interna y puedan opinar.
"Hay que transformar la ley de las fuerzas armadas y cambiar esos artículos de la constitución moribunda según los cuales los militares son apolíticos y no deliberantes. Yo pretendo liberar las fuerzas armadas de las cadenas que nos pusieron durante muchos años. También nos encadenaron los políticos y nos utilizaron mientras robaban", dijo el presidente.
Chávez, un teniente coronel retirado, fue dado de baja hace cinco años luego de haber liderado un golpe de estado en febrero de 1992.
En un tono más hostil que en discursos previos, el presidente reiteró ayer su amenaza de declarar el estado de emergencia con la suspensión de garantías constitucionales si el congreso no le da todo lo que pide para enfrentar la crisis financiera y entregarle recursos a los militares.
"Desconozco la corrupción y la anarquía que está amenazando la existencia misma de Venezuela y la paz interna del país. No voy aceptar que me prohiban la transferencia de recursos humanos o financieros a las fuerzas armadas. O recibo la ley habilitante como la quiero o decreto la emergencia nacional", amenazó el mandatario.
El estado de emergencia faculta al presidente para restringir o suspender las garantías constitucionales, incluso aquellas que le confieren al Congreso el control de la administración pública nacional, al tiempo que le permite gobernar por medio de decretos.
El mandatario reiteró que apoyará la disolución del congreso por la vía de la Asamblea Constituyente.
"No habrá seguridad ni defensa mientras haya un pueblo muriéndose de hambre y exista un sistema político carcomido. Los poderes de la República están carcomidos. Hay que trasformarlo todo. Una Constituyente después de elegida puede tomar decisiones profundas como por ejemplo disolver el congreso", dijo Chávez.