El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, rechazó ayer los llamamientos del sector privado para que suspendiera varias leyes nuevas y polémicas y dijo que no haría ningún "pacto de elites" para evitar la huelga empresarial prevista para el 10 de diciembre.
El máximo dirigente de Fedecámaras, la federación empresarial más grande de Venezuela, convocó a una huelga nacional de 12 horas para protestar contra la falta de consulta del gobierno en torno a leyes económicas, particularmente las relacionadas con la reforma agraria y petrolera.
En su programa semanal de radio, que se transmite todas las semanas, Chávez reiteró que su gobierno "revolucionario" no sería sobornado por elites empresariales adineradas.