La República Checa repitió victoria y resultado (1-0) en Praga en la repesca ante Noruega, y certificó su pase al Mundial de Alemania con un gol de Tomas Rosicky, que cierra una eliminatoria en la que los checos demostraron su superioridad.
La historia se estrellaba contra Noruega y no falló. Nunca, desde la instauración de la repesca una selección había conseguido dar la vuelta al marcador tras perder en el partido de ida.