El Chelsea frenó el asalto del Liverpool rumbo al título y mantuvo sus propias esperanzas al imponerse 2-0 ayer en su visita al líder de la Liga Premier.
Por su lado, Manchester City aprovechó el revés y ahora tiene en sus propias manos el destino del trofeo, tras derrotar 2-0 al Crystal Palace.
El Chelsea consiguió anular a un equipo que llevaba una racha de 11 victorias, y Demba Ba aprovechó un resbalón del capitán del Liverpool Steven Gerrard para abrir el marcador en Anfield al final del primer tiempo.
“No tenemos ninguna oportunidad. No estamos en la lucha. El campeón será el Liverpool o City, y no tenemos nada que celebrar”, afirmó tras el partido el técnico portugués José Mourinho.