Chelsea, estimulado por el tempranero gol del atacante argentino Hernán Crespo, cerró su pase a los octavos de final de la Liga de Campeones, tras batir al Anderlecht belga, que sigue sin ser capaz de desligarse de las penurias que ha padecido en la competición continental.
Salió en tromba. Y después de varias amenazas a la meta de Proto encontró el acierto por medio de Hernán Crespo. No reaccionó el Anderlecht, permanentemente desdibujado. Endeble y falto de convicción. Seis minutos después, y de nuevo con Crespo como protagonista, fue el central Ricardo Carvalho el que no desperdició la asistencia del ariete sudamericano para batir de nuevo a Proto.
Con el objetivo cumplido el Chelsea prefirió no apretar excesivamente el acelerador. No estaba tampoco el Anderlecht, marginado de cualquier opción, para protagonizar hombrada alguna.