Fue una gran batalla, digna de una pelea de título mundial, donde al final las ganas de un retador superaron la fuerza del campeón.
Anselmo "Chemito" Moreno se convirtió en el campeón mundial número 25 nacido en Panamá y le da una nueva alegría, una felicidad que necesitaba el boxeo panameño.
"Chemito" puso fin a más de dos años sin un nuevo monarca, desde la coronación de Celestino Caballero y cortó la racha de 12 derrotas de púgiles panameños peleando en el exterior en el 2008.
Moreno restauró el honor del boxeo panameño de una manera dramática, luego de seis asaltos de dominio, seguido de la arremetida de un desesperado campeón y el cierre de corazón y valentía realizado por el panameño.
No fue fácil lo vivido en Düsserdolf, las cosas fueron realmente complicadas. "Chemito" no venció a ningún manco, venció a un campeón con tres años de monarquía, con un historial olímpico de medallista y con un sello hasta el momento de invicto.
La tensión de los dos minutos, mientras que llegaba la decisión, fue cardíaco y sospechoso, pero al final se hizo justicia, "Chemito" besó la gloria y Panamá lo aplaude.
Fue un triunfo deportivo para la humildad, para San Miguelito y sobre todo para El Martillo.
Felicitar también a la AMB, las autoridades nombradas para esta pelea hicieron lo correcto.
Este es un triunfo que refresca y que alimenta a nuestro pugilismo.